sábado, 9 de octubre de 2010

La hormiga roja


Desde el rincón de los olvidos hoy os traigo una curiosa historia.

Merodeando por la cueva y admirando mis recipientes más antiguos me tropecé con uno que había adquirido cierto brillo desde el día que fue embotellado. Miré con más detenimiento su brillo rojo y recordé.

La hormiga roja. Así fue como la bauticé en su día.


Esta historia de una hormiga laboriosa que se vuelve roja con el paso del tiempo. No por cansancio en el trabajo, ni por el sol que recibía recogiendo las semillas, sino por la envidia que tenia de sus demás compañeras.

Y es que en este mundo hay mucha hormiga roja suelta. Que no se alegra de lo que tiene y quiere el grano de la vecina, que corre por recoger más grano y ser apreciada por la reina y se recoge la última en invierno aun a riesgo de morir congelada. 

Una hormiga roja no recoge grano para sobrevivir al invierno, lo hace para tener la aprobación de la colonia, aunque en el proceso pise los juanetes de las demás hormigas obreras y se cree más enemigas a cada paso. Las hormigas rojas creen hacerlo bien cuando en realidad lo único que consiguen es acumular grano en abundancia sin tener amigas con las que compartirlo.

Pero la vida sigue, y en este gran hormiguero que es el mundo sigue, y seguirá habiendo hormigas rojas.

Así que recibe un consejo y no te vuelvas hormiga roja. Recoge tu grano por el placer del trabajo bien hecho, no pises la cabeza de otra hormiga por llegar más arriba en la mazorca de maíz, ayuda a tu compañera con su carga pues quizás algún otro día tu necesites esa misma ayuda y sonríe ante la vida por muy duro que sea el trabajo, el sol seguirá saliendo y con el ceño fruncido no se aprecian la claridad de sus rayos.


Aquí me quedo, conjurando letras…..

Witch.

El rincón de los olvidos


Bienvenidos a este mi rincón de los olvidos. 

Si, los olvidos. Ideas vagas que rozaron mi pensamiento brevemente y dejaron un suave rastro de bruma.

Porque siempre tengo tantas cosas y nuevas ideas en la cabeza que poco a poco, o más bien a la velocidad del rayo, cruzan mi mente y luego se olvidan.

Y os preguntareis porque no tomo notas….. y es que nunca se encuentra un trozo de papel cuando se necesita, ni se tiene conectado el ordenador en ese preciso momento o te despiertas con una brillante idea y según tu vista se aclara el brillo de la idea se va apagando hasta extinguirse.

Así que en mi cueva de las ideas, que es mi mente, he creado el rincón de los olvidos. Un espacio lleno de botellas y recipientes trasparentes donde mis ideas se almacenan alumbrando los rincones y haciendo menos oscura esta cueva.

Hay botellas de todo tipo, forma y color. Y cada una contiene una idea que brilla con su propio color. Algunas son tan intensan que deslumbran, sueños deseados de esperanza. Y otras brillan en tonos grises, conteniendo esos días melancólicos que todos tenemos en algún momento.

Poco a poco, y si me lo permitís, iré destapando algunos recipientes y dejare escapar un poco de esa luz derramándolas por aquí para mostrarlas.


Aquí me quedo, conjurando letras…..

Witch